BienStar Yold. Este autor estadounidense ha escrito un libro sobre La Curva de la Felicidad

 

Jonathan Rauch nos explica porqué la vida mejora a partir de los 50

Carmen Matas
29 agosto, 2018

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Según la teoría de la Curva de la Felicidad, la época de los 50 años puede ser también la más plena y feliz de una vida. El estadounidense Jonathan Rauch ha escrito un libro analizando esta teoría y los estudios que la avalan. Hoy nos lo explica todo en Gente Yold.

No podríamos publicar una entrevista que encajara más con el espíritu Yold. Su nombre es Jonathan Rauch y acaba de publicar su libro “La Curva de la Felicidad: por qué la vida mejora a partir de los 50”. En Gente Yold supimos de este lanzamiento y nos pusimos manos a la obra para dar con su autor.

Este periodista estadounidense, de 58 años de edad, cayó en una profunda crisis al inicio de los 40. A pesar de que aparentemente todo en su vida iba sobre ruedas -tenía una carrera exitosa, una relación estable, buena salud y solvencia económica- un profundo malestar y descontento se apoderó de él durante años. “Era un misterio, no tenía sentido”, nos confiesa. Todo ello hasta que descubrió la teoría de la Curva de la Felicidad y todos los estudios científicos que la avalan. ¿Quieres saber porqué la vida mejora a los 50? ¡No te pierdas esta entrevista!

El autor del libro

Gente Yold: No podemos estar más contentos de haber descubierto la teoría de que la vida mejora a los 50. Seguro que nuestros yolds comprarán tu libro para conocer todos los detalles, pero ¿nos avanzas el porqué de tu afirmación?
Jonathan Rauch: -“Muchas personas -no todas, pero sí muchas- experimentan una depresión emocional a lo largo de la mediana edad. No se trata tanto de una crisis a corto plazo, sino de un malestar a largo plazo. Las personas que pasan por este bache se preguntan constantemente cuál es la causa y si alguna vez terminará.

Al igual que la adolescencia, la transición hacia la mitad de la vida es un momento clave y muy sensible.

Pues bien, esta depresión, para aquellos que la experimentan, es una transición normal de la vida, e incluso me atrevería a decir que es natural y saludable. Su recompensa es una satisfacción sorprendente más adelante. De hecho, se trata de un proceso bastante habitual también en otras especies, ya que se han apreciado síntomas de procesos similares en los chimpancés y orangutanes. En mi libro, “La Curva de la Felicidad: por qué la vida mejora después de los 50”, explico porqué ocurre esta transición y cómo enfrentarla mejor”.

A estas alturas, hemos aprendido a disfrutar de las cosas reales que nos hacen felices

G.Y.: ¿Por qué escribiste este libro? ¿Crees que es un mensaje que debería calar más en la sociedad?
J.R.: -“Escribí este libro principalmente porque yo mismo experimenté este malestar del que hablo una vez entré en los 40, a pesar de que en mi vida todo iba perfectamente. Hacia el final de ese período, descubrí la Teoría de la Curva de la Felicidad y todos los estudios científicos sobre los que se sostiene. Fue en ese momento cuando me di cuenta de lo que estaba pasando y de ahí que me animase a escribir el libro y contarle al mundo lo que yo desearía haber sabido cuando tenía 38 años. Así que creo que sí, ¡todo el mundo debería leerlo!”.

En la edad adulta sufrimos menos estrés, arrepentimiento e inestabilidad emocional.

G.Y.: A pesar de tener una vida aparentemente plena, es una tendencia muy frecuente el sentirse vacío a partir de los 40. Tú afirmas que no es una crisis, sino una transición. ¿Quiere esto decir que todo el mundo está destinado a pasar por ese bache?
J.R.: -“Es importante tener en cuenta que el ser humano es una especie muy diversa. Es imposible aplicar un mismo patrón a todos, ya que existen numerosos factores, como la salud, la estabilidad del matrimonio o los ingresos, que afectan a la satisfacción con la vida que cada uno pueda tener.

Sin embargo, el mero proceso de envejecimiento, independientemente del resto de factores, juega un papel muy importante en nuestra concepción de bienestar y es una idea que suele disminuir nuestro nivel de felicidad en la etapa de la madurez”.

En la madurez, sabemos mejor lo que queremos

G.Y.: Según esta teoría, al llegar a los 50 todo se va estabilizando por sí solo y comienzan unos años de plenitud. ¿Hay alguna forma de ser conscientes de esto antes y poder disfrutar de esta plenitud de forma consciente sin pasar por una profunda crisis antes?
J.R.: -“Los 50 no son un punto de inflexión mágico. La curva de la felicidad se desarrolla a lo largo de varios años y suele tocar fondo alrededor de los 50 años, pero es algo que tiene lugar de forma suave y sutil, así que no se puede decir que haya un momento apoteósico o extremadamente dramático -no hay una “crisis” de la mediana edad-.

La crisis de los 40 es una transición normal de la vida. Después solo encontraremos satisfacción.

Suele ocurrir, además, que nos negamos a expresar este malestar que sufrimos en la madurez. Al igual que la adolescencia, la transición hacia la mitad de la vida es un momento clave y muy sensible. Por eso es tan importante que esta transición se normalice, que se acepten estos síntomas de malestar como naturales, para que así se reduzcan los niveles de ansiedad por sentirnos emocionalmente perturbados y la angustia por creer que esta etapa no va a pasar y que nunca nos sentiremos mejor. Reducir la ansiedad y el miedo sin duda aligera la carga”.

G.Y.: ¿Cómo es posible que con la juventud de los 20 y los 30 la satisfacción con la vida sea menor que a partir de los 50 y 60, cuando los achaques y problemas de salud son habituales?
J.R.: -“El comienzo de la edad adulta suele ser, aunque por supuesto no para todo el mundo, un momento de cierta inestabilidad emocional. Digamos que resulta emocionante, pero a la vez angustiante. Sin embargo, al final de la edad adulta experimentamos menos estrés, arrepentimiento e inestabilidad emocional, sintonizándonos mucho más con lo positivo. Si a esto le sumamos que se tiene mucha más experiencia y, casi siempre, más sabiduría, esto provoca que sea más fácil hacer frente a los reveses de la vida. Asimismo, está demostrado que a medida que envejecemos contamos con una protección emocional adicional contra los efectos de los problemas de salud”.

Hay que aprovechar los cambios que suceden en la madurez para convertirnos en personas más útiles para los demás.

G.Y.: ¿Qué te hizo, a ti personalmente, darte cuenta de todo esto?
J.R.: -“Tal y como he explicado, yo mismo me vi sumido en un malestar inexplicable a partir de los 40. No llegaba a estar deprimido, pero me sentía inquieto y atrapado, como si nada de lo que hacía me aportase la suficiente satisfacción. Sin embargo, objetivamente, ¡mi vida iba genial! Mi propia confusión y ansiedad sobre el proceso que estaba atravesando solo empeoró las cosas. Poco antes de llegar a los 50, gracias a un encuentro que mantuve con Carol Graham -una economista pionera en el tema de la felicidad, que forma parte de la Institución Brookings, donde trabajo-, descubrí la Curva de la Felicidad. Para mí esto supuso un antes y un después y espero francamente que mi libro pueda también ayudar a otras personas”.

 

Estar con nuestros seres queridos es lo que mas feliz nos hace

G.Y.: ¿Qué le dirías a esos yolds que no sienten que estén en la mejor etapa de su vida?
J.R.: -“Principalmente que no crean que la satisfacción con la vida es algo que tenga que ver con el dinero o con los éxitos, ni siquiera con la salud. La satisfacción con la vida radica en las relaciones de amor y confianza con otras personas. La conexión más profunda y amable siempre dará sus frutos”.

G.Y.: ¿Existe alguna fórmula para disfrutar más de esta etapa plena que comienza a los 50? (alimentación, vida sana, deporte, relaciones no tóxicas…)
J.R.: -“En la edad adulta, tendemos más a invertir nuestras energías en las actividades y relaciones que ya conocemos y que más nos gustan, no tanto en buscar nuevos intereses o marcarnos nuevas metas.

Suele ocurrir también que tenemos más tiempo para ayudar a los demás, ya sea ofreciéndonos como voluntarios, asesorando o involucrándonos más en nuestro entorno. Esto es muy favorable para la felicidad. Hay que saber aprovechar los cambios que suceden en la madurez para convertirnos en personas más útiles para los demás, dedicar más tiempo a nuestra familia y amigos más cercanos y sacar el máximo partido a nuestro tiempo con trabajos o voluntariados en los que utilicemos nuestras habilidades y sabiduría para el beneficio de los demás“.

G.Y.: ¿Cuáles son las mejores cosas que has alcanzado con la madurez?
J.R.: -“¡Este libro! Y un matrimonio estable y feliz con mi esposo, algo que nunca pensé que se permitiría en los Estados Unidos”.

Más información:

https://www.bbc.com/mundo/noticias-44547854

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