Mundo Yold. La flor de la malva habita en el corazón de los ucranianos para otorgarles protección y fuerza de espíritu

La flor de la malva, símbolo ucraniano de las raíces y el hogar

 

 

 

Inés Almendros
21 abril, 2022

Dedicamos este artículo al pueblo de Ucrania que sufre una guerra infernal, recordando la flor que para el pueblo ucraniano simboliza las raíces, el hogar y la patria. Y no nos olvidamos de todos los que, en cualquier lugar del mundo, sufren el horror de la guerra y la violencia.

La malva es un género de plantas herbáceas de la familia Malvaceae, que incluye unas treinta especies reconocidas, y que crece en buena parte del mundo, concretamente, en las zonas templadas, subtropical y tropical de África, Asia y Europa. La flor de la malva es, además, uno de los símbolos más queridos de Ucrania, el país que centra ahora la atención de todo el mundo por la cruenta guerra que allí se sufre.

La flor de la malva se planta, desde hace siglos, en los patios, en los jardines o en las macetas de las casas. Su imagen es un ornamento habitual en los trajes tradicionales, en los bordados, y ha servido como inspiración para artistas, pintores o literatos. Otra planta muy querida por los ucranianos, y que también es símbolo del país, es el dorado girasol, pero hoy nos vamos a centrar en la preciosa, llamativa y querida planta.

La flor de la malva es, además, uno de los símbolos más queridos de Ucrania, el país que centra ahora la atención de todo el mundo por la cruenta guerra que allí se sufre.

Conocida desde la antigüedad
El nombre de malva procede del latín, ya que esta planta era conocida desde la antigüedad, y de hecho, el sabio romano Plinio el viejo ya la describía en su tratado Historia naturalis. En Ucrania, esta flor también se llama kalachiki, aunque tiene otras denominaciones. Se trata de una familia de hierbas anuales o perennes, con base leñosa y flores muy vistosas cuyo color da nombre al característico tono malva, pero también pueden ser rosadas y blancas.

La familia de la malva consta al menos de 30 especies distintas reconocidas, como la M. sylvestris, la Altea o Malvavisco, o la Althaea officinalis. Las flores no suelen aparecer hasta el segundo año desde el nacimiento de la planta, que crece fácilmente sin demasiados cuidados, en terrenos frescos, pero soleados.

Además de embellecer pueblos y campos, la malva ha sido utilizada desde siempre, tanto como alimento, como por sus numerosas propiedades medicinales y usos prácticos. La planta se puede comer tanto cruda, como cocinada, y de hecho formaba parte de la alimentación en la antigua Grecia y en Egipto, para preparar sopas, ensaladas, o también en polvo como aliño. De hecho, en Egipto sigue existiendo la sopa de malva, conocida como melokia. En Ucrania, la ingesta de malva silvestre fue habitual en las épocas de crisis y hambruna. La malva es una de las flores favoritas de las abejas para hacer miel, y se utiliza también como forraje en la ganadería, así como en la elaboración de piensos y tintes naturales.

La planta se puede comer tanto cruda, como cocinada, y de hecho formaba parte de la alimentación en la antigua Grecia y en Egipto, para preparar sopas, ensaladas, o también en polvo como aliño.

También la malva se ha utilizado, durante siglos, como ingrediente básico en numerosas fórmulas de la medicina tradicional, por sus excelentes propiedades antiinflamatorias, tónicas, expectorantes y emolientes. Es efectiva para catarros y resfriados, así como en distintos problemas estomacales, o para aliviar heridas y cicatrices, e hidratar y calmar la piel. Normalmente se digiere como infusión, y de forma ectópica, se aplica como compresa sobre la piel.

El símbolo de la patria y la casa familiar
Pero en Ucrania, la malva es mucho más que una flor: su imagen forma parte de la simbología más sagrada del país, y para los ucranianos simboliza el amor por las raíces, por la tierra natal, por la herencia espiritual y familiar. Por eso es habitual verla plantada en los patios y en las casas, o representada a través de las distintas formas del arte y el folclore: desde los trajes tradicionales, las pinturas y los cuentos, hasta en los vestidos o la música.

Es habitual verla plantada en los patios y en las casas, o representada en las distintas formas del arte y el folclore: desde los trajes tradicionales, las pinturas y los cuentos, hasta en los vestidos o la música.

Vladimir Ivasyuk, uno de los cantautores más famosos de la música ucraniana, fallecido de forma misteriosa en plena juventud, escribió esta bella canción sobre las malvas y la guerra:

 

Una balada para las malvas 

Las malvas se durmieron cerca de la casa,

su luna salió a mecerse.

Y solo la madre no se duerme,

la madre no se duerme –

Ella me está esperando.

 

Oh, querida madre, no me esperes,

nunca vendré a nuestra casa.

De mi corazón brotó la malva

y floreció con sangre.

 

No llores, no llores, porque no estás solo,

Muchas malvas las sembró la guerra.

Te susurran en otoño:

“Duerme, duerme, duerme, duerme…”.

 

Las madres tienen hijos queridos,

Y los míos, solo flores.

Flores solitarias debajo de la ventana

Flores debajo de la ventana

Se han dormido durante mucho tiempo.

 

Cuando salga el sol, ven al umbral,

y la gente se inclinará a tus pies.

Camine por el campo: las malvas de exuberantes formas

tocarán sus manos.

 

La vida es como una canción que no suena.

Volveré a vivir en malva para ti.

Si no tuve tiempo de traer gracia,

Lo siento, lo siento, lo siento, lo siento.

 

Las creencias populares ucranianas relatan que las almas buenas de los antepasados ​​​permanecen en el interior de la flor de la malva, y protegen a los habitantes de la casa; por eso la flor debe estar en los hogares ucranianos. Por ello, las vistosas malvas de muchos colores han adornado durante mucho tiempo las propiedades ucranianas.

La malva es la flor que simboliza la madre patria, el hogar de los ancestros, las raíces familiares, una planta que alimenta el espíritu de Ucrania.

Una de las leyendas ucranianas más antiguas, que fue recogida por Nicolas A. Zinchuk en su obra Cuentos populares de Ucrania, narra la historia de la heroína Malva, la hija de un guerrero ucraniano que, tras una larga lucha, fue asesinada por los enemigos, con toda su familia. Todos menos su hija Malva, que había sido entrenada en el arte de la guerra por su padre, y en el de la medicina, por su madre. Gracias a ello sobrevivió durante tiempo, hasta que, por culpa de una traición, fue apresada y descuartizada. Su cuerpo fue torturado y cortado en trozos muy pequeños que el aire repartió por toda la tierra nacional de Ucrania. De él nacieron los millones de flores malvas que adornan con su belleza y protegen con su fuerza y su valor la tierra de Ucrania.

La malva es la flor que simboliza la madre patria, el hogar de los ancestros, las raíces familiares, una planta que alimenta el espíritu de Ucrania, también hoy, cuando el infierno dramáticamente se cierne sobre su historia. Ucrania está en nuestros pensamientos, les enviamos a ellos -y a todos los que sufren las guerras en todo el mundo- el recuerdo de esta flor y nuestra esperanza de que el sufrimiento pasará, y el futuro traerá el regreso de la paz y el soñado regreso a las raíces y a la casa familiar.

Imagen de portada: Paisaje. Óleo sobre lienzo del artista ucraniano Roman Yushchak

Comentarios

  1. Maria Cristina Naon dice:

    Hermoso relato,Dios quiera que se acabe la guerra y el sufrimiento del pueblo Ucranianos,yo tuve una alumna ucraniana excelente y mi esposo una paciente que fue a visitar a sus parientes en Ucrania y tal vez por la radiación de lo que pasó en la central nuclear , murió de cáncer,ambos recordamos a esas personas con mucho cariño

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