Mundo Yold. Conoce a Mercedes Gleitze, la mujer que rompió moldes en el mundo del deporte

Mercedes Gleitze, la heroína de la natación

 

Carmen Matas
1 agosto, 2022

El 6 de abril de 1928, una nadadora pionera se convertía en la primera persona en nadar los 13 kilómetros del Estrecho de Gibraltar. Un año antes ya se había posicionado como la primera mujer británica en atravesar el Canal de la Mancha a nado. Ella era Mercedes Gleitze y hoy te hablamos de ella.

No es ningún secreto. Durante siglos, nacer mujer, y más especialmente mujer de clase trabajadora, implicaba quedar atrapada en un modo de vida en el que encontrar marido y dedicar su vida al hogar y los cuidados eran las únicas aspiraciones a las que acceder.

Los límites que han restringido y sofocado cualquier atisbo de talento dentro de estas mujeres han sido, a lo largo de la historia, completamente impenetrables para la mayoría. Prueba de ello es la cantidad de restricciones a las que han estado sometidas las mujeres hasta hace relativamente poco: la imposibilidad legal de votar, de poseer propiedades o incluso de trabajar fuera del hogar si estaban casadas, son solo algunos ejemplos.

Mercedes Gleitze no tuvo reparos en reivindicar el papel de las mujeres en un mundo del deporte dominado por hombres.

Afortunadamente, durante la primera mitad del siglo XX adquirieron mayor fuerza, especialmente en Gran Bretaña y los Estados Unidos, los primeros movimientos feministas, concretamente sufragistas, que fueron ganando terreno gradualmente en esta lucha orientada a asegurar a las mujeres un lugar igualitario en la sociedad. Consiguieron mucho: el derecho al voto, al divorcio, a trabajar fuera del hogar, a poseer propiedades… Sin embargo, algunos campos quedaron enquistados, como es el caso de la presencia de las mujeres en el deporte.

En este contexto, una joven británica llamada Mercedes Gleitze no tuvo reparos en posicionarse al frente de este movimiento que reivindicaba el papel de las mujeres, en un mundo del deporte dominado por hombres. Nacida en Brighton en 1900, hija de migrantes alemanes, muy temprano Mercedes reconoció en sí misma un talento para la natación en el mar, y no tuvo dudas en convertir este don en una extraordinaria carrera como nadadora de fondo femenino; a pesar de vivir en una sociedad en la que nadie estaba preparado para ver a una mujer convertirse en una deportista de éxito.

Éxitos deportivos
Eran las 2:55 a.m. de una madrugada nublada del mes de octubre de 1927 cuando Mercedes Gleitze, vestida tan solo con su traje de baño, se sumergía en el mar en Cap Gris-Nes, en la localidad francesa de Calais, una de las orillas del Canal de la Mancha. Este era nada menos que su octavo intento de convertirse en la primera mujer británica en cruzar a nado el Canal. El desafío fue extremadamente duro: la niebla era tan densa que su bote piloto – un barco de pesca – tuvo que abrirle camino haciendo sonar su bocina para advertirla a ella y al bote de remos que la acompañaba de los barcos que pasaban cerca. 15 horas y 15 minutos más tarde, Mercedes llegaba la playa de Dover, tambaleándose pero triunfante. Se acababa de asegurar un gran lugar en la historia del deporte.

En 1928, solo 6 meses después de su conquista del Canal de la Mancha, Mercedes viajó al sur de España con el objetivo de convertirse en la primera persona en cruzar a nado el famoso Estrecho de Gibraltar, desde Tarifa hasta Marruecos. Un lugar no exento de importantes peligros y dificultades, como corrientes impredecibles y cambiantes, cambios bruscos de la temperatura del agua, niebla marina repentina, gases de escape de los barcos, derrames de petróleo y contaminación. Pese a este catálogo de horrores, Mercedes consiguió, en su sexto intento, llegar a la costa marroquí en poco menos de 13 horas.

Fue la primera persona en cruzar a nado el famoso Estrecho de Gibraltar, desde Tarifa hasta Marruecos.

En un momento en que las celebridades deportivas femeninas eran casi inexistentes, la carrera de Mercedes la llevó por todo el mundo, compitiendo en más de 50 pruebas de resistencia y nadando en algunos de los tramos de agua más emblemáticos del mundo, como el puerto de Wellington en Nueva Zelanda y Robben Island en Sudáfrica. También realizó ocho traumáticos intentos de conquistar las frías y turbulentas aguas del Canal del Norte entre Irlanda y Escocia. Ella atraía multitudes dondequiera que iba y se convirtió en una estrella de todos los noticieros.

También superó el récord británico de natación de resistencia, pasando de aguantar de 27 horas en la piscina de Infirmary Road Baths de Edimburgo en 1930, a nada menos que 47 horas tres años después. Los espectadores no daban crédito y su ánimo fue el mejor aliento para que Mercedes consiguiera alcanzar el récord.

Una historia de sacrificio y perseverancia
La suya no fue una historia de éxito de la noche a la mañana. Su lema a lo largo de su carrera fue la perseverancia. Cada una de sus pruebas y competiciones eran cubiertas por los medios de comunicación de la época, y se convirtió en un modelo a seguir en el surgimiento de las “nuevas mujeres” de esa época. Una mujer joven, de clase trabajadora, sin influencia ni apoyo económico, consiguió construir un porvenir deportivo histórico.

En 1928, durante el primer intento de cruzar el Canal del Norte, entre Escocia e Irlanda

Mercedes Gleitze fue también una de las primeras mujeres del mundo del deporte en crear una organización benéfica con el dinero que ganaba con su actividad. Antes de convertirse en nadadora profesional, mientras trabajaba como mecanógrafa en Londres, fue testigo de primera mano de la pobreza que la rodeaba, provocada por el alto desempleo. Siempre sintió una fuerte empatía con estas familias en desigualdad de oportunidades y esto le dio una motivación más para hacer que su carrera como nadadora fuera un éxito. El simple hecho de saber que el dinero del premio serviría a ayudar a estas personas le otorgaba una motivación extra.

La carrera de Mercedes la llevó por todo el mundo, compitiendo en más de 50 pruebas de resistencia y nadando en algunos de los tramos de agua más emblemáticos del mundo

Finalmente, Mercedes acabó creando un refugio para personas sin hogar en Leicester durante la Gran Depresión, así como la organización benéfica que lleva su nombre, The Mercedes Gleitze Relief in Need Charity, que todavía hoy sigue existiendo.

Mercedes Gleitze se retiró de la natación en 1933, pasando a dedicarse exclusivamente a la casa de acogida y sus tres hijos. Ella hizo historia en el mundo del deporte en una época en la que la sociedad pensaba que el lugar de la mujer estaba en el hogar y que el ejercicio físico no era algo hecho para ellas. No solo fue una auténtica pionera, sino que siempre supo mantenerse firme y mostró una sólida determinación por romper moldes y dedicarse a lo que le apasionaba. Hoy es toda una desconocida, pero no cabe duda de que sus increíbles logros merecen ser recordados y celebrados.

Escena de Vindication Swim

Para subsanar este imperdonable olvido, se ha rodado una película en 2022, aún pendiente de estreno, Vindication Swim, un biopic sobre la extraordinaria nadadora y excepcional mujer.

¿Conocías a Mercedes Gleitze? ¿Sabías que hizo historia en el campo de la natación? No dudes en compartir tus sensaciones con nosotros a través de los comentarios o en alguna de nuestras redes sociales. ¡Nos vemos muy pronto!

Comentarios

  1. Carlos Armando De Castro Azuero dice:

    Cuando intento atravesar el canal de la mancha, llevo un reloj Rolex, siendo “posiblemente”, la primera embajadora(or) de una marca de relojes en el mundo.

  2. Trini dice:

    Una desconocida y fascinante historia. Gracias!

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