Nacer rey no es un regalo de la vida

 

 

 

Angel Domingo
10 febrero, 2020

 Número de Comentarios (0)

Nacido rey, película del premiado Agustí Villaronga, es uno de los últimos estrenos cinematográficos que nos recomienda nuestro crítico, Ángel Domingo. Se trata de una gran superproducción española que narra las peripecias del joven príncipe Faisal, antes de convertirse en Rey de Arabia Saudí.

Durante la década de los veinte del pasado siglo, un joven Faisal, que años más tarde se convertiría en el famoso monarca de Arabia Saudí, fue enviado a Gran Bretaña con el propósito de conseguir que el Imperio Británico dejara de proveer de armas a las tribus de su país.

Desde nuestra concepción del mundo no resulta fácil ponernos en la piel de este joven príncipe, interpretado brillantemente por el actor adolescente Abdullah Ali que, de un día para otro, pasa de la retadora corte de su padre a vivir al otro lado del mundo, en una sociedad que no puede ser más diferente. El joven empieza a ser consciente de lo que representa, y padece el miedo que produce la posible destrucción de su nación si no consigue el objetivo de su misión: que Inglaterra reconozca el reino de su padre.

En esta tarea, lo que parecía ser el mayor inconveniente -su ingenuidad- se convierte en la carta ganadora. La obsoleta corte británica, con sus excentricidades y todo su boato cae rendida ante el joven, que no tiene reparos en comentar con respeto, eso sí, pero también con humor, las sagradas costumbres británicas con la espontaneidad como único escudo de defensa. Por ejemplo: cuando le ofrecen participar en la ceremonia del té de las cinco pregunta cómo es posible que los ingleses estén tan orgullosos de su té, cuando esta infusión no tiene nada que ver con su tierra sino que es traída desde La India.

El propio director de la cinta, el mallorquín Agustí Villaronga, ganador de cuatro Goyas por su película Pan negro (2011) y un Goya por El niño de la luna (1990) admite que le costó aceptar el encargo de dirigir este filme porque “trata de un país, Arabia Saudí, que no tiene hoy buena reputación”.

 

No obstante, existían suficientes compensaciones como para aceptar el proyecto. Según cuenta el director: “el primero fue el aumento del presupuesto, ya que al principio no se contemplaba la posibilidad de rodar en Arabia Saudí o en el Londres de los años veinte, que es también, para mí, una ciudad muy exótica”. Fue entonces cuando resolvió enfocar el filme “como una aventura propia de un niño de catorce años”.

Sin embargo, lo más curioso es que una vez finalizada la película quienes salen peor parados son los ingleses, y todo es verídico debido a que: “Del mundo árabe de esa época, solo conocemos lo que transmitió Thomas Edward Lawrence, la leyenda que lideró la revuelta árabe junto con Hussein de Jordania, pero en realidad las potencias europeas estaban manipulando a las tribus locales para aprovecharse de estas tierras cuando, y esto es muy importante, todavía no había aparecido el petróleo”.

-“Arabia -prosigue Villaronga- estaba en manos de otomanos, alemanes e ingleses, y precisamente eran estos últimos los que suministraban armas a todas las tribus para que pelearan entre ellas siguiendo la conclusión que se repite a lo largo de toda la película: divide y vencerás”.

La experiencia del joven Faisal en Londres, sus encuentros con el Rey Jorge V, el poderoso Ministro de la Guerra, Winston Churchill o, con el todavía no muy conocido, Lawrence y sobre todo su amistad con la Princesa Mary, dejó una profunda huella en el futuro rey Faisal, que acabó siendo el monarca que hizo acciones nobles, como admitir en las universidades a las mujeres, crear un sistema de seguridad social y pensiones para los trabajadores saudíes o provocar el primer conflicto por el petróleo para defender a los palestinos. Desgraciadamente Faisal fue asesinado por un sobrino durante una audiencia pública el 25 de marzo de 1975.

La cinta desmitifica a figuras históricas como Lawrence de Arabia, convertido en un héroe emblemático gracias a la película Lawrence de Arabia (David Lean, 1962), y presentado en Nacido rey como un manipulador de la revuelta a favor de los ingleses.

El espectador agradecerá y disfrutará de una película narrativa sobre historia con ritmo pausado, contrapunto del trepidante y alocado modo de contar la trama de otros filmes coetáneos. Valoro la cuidada puesta en escena, los precisos movimientos de cámara, la dirección de actores y sobre todo la exquisita ambientación; detalles todos que la califican como una excelente superproducción española.

Felicidades al director, al equipo técnico y a los actores. ¡Habéis hecho un excelente trabajo!

Ángel Domingo Pérez

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies