Mundo Yold. Recordamos la creación de la canción reivindicativa de la igualdad de género y los derechos civiles

Respect, el tema que Aretha Franklin convirtió en un himno feminista

Carmen Matas
1 junio, 2020

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Esta semana se cumplen 53 años desde que una cantante de gospel poco conocida de Detroit consiguiese alcanzar el número 1 de todas las listas con Respect. Ella era Aretha Franklin y, a pesar de que nadie lo vio venir, este mítico tema se convertiría en una de las mejores grabaciones de todos los tiempos.

Era el día de San Valentín de 1967 cuando Aretha Franklin se sentó frente a un piano en el estudio de Atlantic Records, en Nueva York, y grabó Respect. La Reina del Soul, que falleció en 2018 a los 76 años en su casa de Detroit, tomó la canción escrita y grabada por primera vez por Otis Redding -pensada para ser cantada por hombres- y la hizo suya, transformándola en lo que se convertiría en un himno para el movimiento de los derechos civiles y la lucha de las mujeres.

Hermoso primer plano de la artista

Respect se convirtió en la banda sonora de la década de 1960 y hoy por hoy sigue siendo un himno histórico.

Respect lideró la banda sonora de la década de 1960 y hoy por hoy sigue siendo un himno histórico. Franklin, que entonces tenía solo 24 años, otorgó al tema una óptica conmovedora y revolucionaria: toda una declaración de independencia intransigente e inquebrantable:

“R-E-S-P-E-T-O. Averigua lo que significa para mí”
Aretha Franklin había establecido un nuevo estándar que, de alguna manera, nadie más podría lograr. Apenas dos meses después del lanzamiento del tema, el 3 de junio de 1967 -esta semana se cumplen 53 años- alcanzó el número 1 de casi todas las listas, donde permaneció más de 12 semanas.

Aretha convirtió un tema que, en origen, era machista, en todo un himno feminista.

Un tema machista que hoy es himno feminista
Como hemos mencionado antes, Otis Redding creó Respect para ser cantada por hombres, pero no solo eso. El tema tenía un tufo machista de lo más llamativo… Digamos que era como la súplica de un hombre desesperado que se pasa el día fuera para llevar dinero a su hogar.

En el estudio de grabación

Tras una de sus giras, el cantante sintió que su mujer no lo trataba como él merecía y su gran reflexión fue que, tras pasar un largo periodo en la carretera, todo lo que esperaba era un poco de respeto cuando llegara a casa. Así es como Otis incorporó la frase en su estribillo. El tema, publicado en 1965 en el álbum Otis Blue, tuvo un éxito moderado en las listas americanas. Otras bandas hicieron nuevas versiones, pero siempre manteniendo la letra y el espíritu original.

La canción también se se convirtió en un himno para el movimiento del Black Power.

Impresionante la energía que Aretha despliega cantando

Hasta que llegó 1967 y su letra cayó en manos de Aretha. La cantante aceptó versionar la canción, pero con sus reglas. Probablemente, su reciente fracaso matrimonial con el entonces manager Ted White fue lo que le inspiró a personalizar el tema y contestar a su autor original. Aretha dio la vuelta a la tortilla y convirtió un tema machista en todo un himno feminista.

La canción se hizo popular entre el movimiento del poder negro y las feministas y activistas de derechos humanos en todo el mundo. Es más, su atractivo sigue siendo tremendamente poderoso y en los últimos años se ha convertido en un símbolo del movimiento #MeToo contra el acoso sexual.

Sombra de ojos morada para la creadora de uno de los himnos feministas más populares

Una canción emblemática en tiempos convulsos
Pero el movimiento feminista no fue el único que se apropió de Respect. 1967 no fue cualquier año para Estados Unidos. El país estaba en medio de una revolución. La guerra de Vietnam estaba en pleno apogeo y las protestas contra ella crecían día tras día. Además, ese verano, los disturbios raciales afectarían a docenas de ciudades estadounidenses, incluida Detroit.

La población racializada del país norteamericano exigía la igualdad y justicia que llevaban esperando demasiado tiempo. Respect se convirtió casi automáticamente en un himno para el movimiento del Black Power, al mismo nivel que Mississippi Goddam, de Nina Simone y A Change is Gonna Come, de Sam Cooke.

Aretha ganó 18 Grammys y vendió más de 10 millones de discos a lo largo de su carrera.

En cada actuación, Aretha transmite la energía de su personalidad peleona 

Aretha la hizo suya
-“Ella deconstruyó y reconstruyó la canción. Son palabras de David Ritz, autor de la biografía Respect: la vida de Aretha Franklin.Le dio otro ritmo que la canción original no tenía. Ella agregó partes de fondo. Antes de cantar la parte principal, cambió el ritmo y reescribió todas estas voces de fondo”.

Efectivamente, Aretha alargó ligeramente la canción, le subió el ritmo y ejecutó dos cambios fundamentales. El primero, como hemos contado, fue transformar la letra y ponerse en la piel de esa mujer que espera en casa. Ya no era el hombre el que llega cansado de trabajar y pide a su esposa que lo trate con dignidad, sino ella, la mujer, la que le dice con una increíble fuerza a su marido que, si quiere su admiración y sus favores, se los tendrá que ganar.

El segundo cambio fue esa magnífica parte final en la que deletrea el nombre de la canción (“R-E-S-P-E-C-T”) y maravillosos los coros de sus dos hermanas, Carolyn y Erma. La versión de Aretha no solo era mucho más profunda, sino que estaba llena de una mezcla de angustia, determinación y tenacidad. Emociones que a priori pueden parecer contradictorias, pero que convirtieron este tema en todo un himno. Todo un himno que fue llevado al cine. Aretha actuó en dos películas de John Landis: Granujas a todo ritmo y su secuela, Blues Brothers 2000. En esta segunda cinta aparece cantando Respect con toda su fuerza y su asombrosa capacidad rítmica, de energía contagiosa.

En una de sus últimas actuaciones

Hija de un reverendo
Aretha Franklin, abandonada por su madre, creció en Detroit, donde su padre, el reverendo C.L. Franklin, predicaba la teología de la liberación negra y dirigía al coro de la Iglesia Bautista New Bethel. Ahí fue donde una joven Aretha aprendió a cantar temas espirituales y gospel.

Su padre no era un reverendo cualquiera, sino uno de los oradores religiosos más conocidos de la época, además de amigo y colega de Martin Luther King, Jesse Jackson, Adam Clayton Powell Jr. y otras figuras clave del movimiento de derechos civiles. Durante una entrevista de 2009 con el diario norteamericano The Post, Aretha Franklin recordó momentos de su hogar de la infancia en Detroit y lo mucho que le marcaron las cercanas relaciones de su padre con celebridades y líderes de derechos civiles.

Tuvo una adolescencia y juventud bastante turbulenta -a los 12 años quedó embarazada de un chico de la escuela y a los 15 ya había tenido su segundo hijo con otro hombre-, pero esto nunca fue un freno para forjar la personalidad peleona que tanto le caracterizaba y convertirse en toda una luchadora en su carrera… Hasta convertirse nada menos que en la Reina del Soul, una de las máximas exponentes de este género, y una de las más grandes transmisoras de gospel de todos los tiempos, así como una de las artistas más influyentes en la música contemporánea. Aretha ganó 18 Grammys y vendió más de 10 millones de discos a lo largo de su carrera. ¡Respect para Aretha!

Comentarios

  1. Patricia dice:

    Única!

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