Mundo Yold. Mujer, negra y religiosa, así era la creadora del Rock and Roll

Sister Rosetta Tharpe, la madre olvidada del Rock and Roll

Carmen Matas
15 mayo, 2020

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Ser mujer y de color en los años 30, en EE.UU., sin duda no ayudó a que se la reconociera como la verdadera pionera de este género musical. Hoy te contamos la vida y trayectoria de Rosetta Tharpe, la mujer que inventó el Rock and Roll.

¿Qué nombres te vienen a la cabeza si hablamos de Rock and Roll? Little Richard, Chuck Berry, Johnny Cash, Elvis Presley, Jerry Lee Lewis… ¿es así? Pues tenemos que decirte que muchos años antes de que estas voces masculinas se convirtieran en verdaderas estrellas, una mujer ya ponía a bailar a las multitudes con este mítico ritmo. Ella era Sister Rosetta Tharpe y probablemente ser mujer, religiosa y de raza negra son los motivos que impiden que hoy en día apenas se recuerde su nombre y, mucho menos, se la asocie como una de las pioneras del rock.

La joven Rosetta empezó sorprendiendo por su talento tocando la guitarra eléctrica

Para muchos es la creadora de este género, para otros una total desconocida. Por eso hoy, en Gente Yold, hemos querido recordarla y homenajearla, haciendo un repaso a su magnífica trayectoria.

Fue toda una influencia para figuras de la historia del rock, como Elvis Presley, Little Richard y Jerry Lee Lewis.

Rosetta era muy religiosa y tenía una forma muy personal de peinarse

Avanzada en su época
Rosetta Tharpe fue una absoluta superestrella del gospel en la década de 1930 y 1940 y toda una influencia para figuras de la historia del rock, como Elvis Presley, Little Richard y Jerry Lee Lewis. Lo más impresionante es que era una mujer de la iglesia, que acudía con pasión a las ceremonias de los domingos, pero que a la vez era capaz de tocar la guitarra eléctrica con una pasión y destreza memorables.

Nadie, ni Chuck Berry, ni Scotty Moore, ni James Burton, ni Keith Richards, tocaron la guitarra como esta mujer. Con una Gibson SG en sus manos, la hermana Rosetta era capaz de resucitar a los muertos.

En los inicios de su carrera musical, con Duke Ellington y su banda

El tema Rock Me la convirtió en una pionera de su estilo propio, que mezclaba el gospel con el rock.

Hija de dos recolectores de algodón de Arkansas, en Estados Unidos, Tharpe fue criada por su madre, una evangelista de la Iglesia de Dios en Cristo. Con cuatro años ya cogía la guitarra y con seis actuaba en la iglesia. De hecho, a esta temprana edad, Rosetta acompañó a su madre para actuar con un grupo de evangelistas itinerantes en iglesias de todo el sur del país. A mediados de la década de 1920, nuestra protagonista de hoy y su madre se establecieron en Chicago, donde continuaron tocando música espiritual. A medida que Tharpe creció, comenzó a fusionar Delta blues, jazz de Nueva Orléans y música gospel, en lo que se convertiría su estilo característico.

Carátula de uno de sus CDs remasterizados

Su llegada a los escenarios
Aunque la voz distintiva y el estilo poco convencional de Tharpe atrajeron a muchos, no podemos olvidar que se trataba de la década de 1930, en la que las guitarristas femeninas eran prácticamente inexistentes, y más aún si los temas que tocaban eran religiosos. Pero Rosetta, joven e intrépida, estaba decidida a seguir experimentando con su estilo propio. En 1938 se unió al Cotton Club Revue, un club de la ciudad de Nueva York que se hizo especialmente notable durante Ley Seca de los años 20.

El valor de Rosetta Tharpe residió en que hizo historia en la música, en una época en la que la industria estaba dominada por los hombres y en plena segregación racial en EE.UU.

Rosetta tenía tan solo 23 años en ese momento, pero eso no le impidió empezar a crear canciones que no dejaban indiferente a nadie, como Rock Me, una fusión de gospel y Rock and Roll, que mostró el estilo distintivo de su guitarra y el blues melódico, mezclado con la música tradicional gospel. Este tema la convirtió en una pionera absoluta y con él dejó en claro que sus palabras no solo podían trascender las líneas de fe, sino que también podían representar un cambio histórico en la música de la época.

Víctima de la segregación racial
Pero Rosetta se movía en una industria fuertemente dominada por hombres, y en una América -nos encontramos en la década de 1940-, en la que la segregación racial estaba muy presente. Aún así, firme en sus convicciones, Tharpe siguió avanzando firme con su carrera y empezó a colaborar con artistas prestigiosos y populares, como Duke Ellington y Dixie Hummingbirds.

Para muchos su tema Strange Things Happening Everyday es una de las primeras grabaciones del estilo Rock and Roll.

Cartel de una de sus numerosas giras

En 1941, comenzó a viajar con la Orquesta Lucky Millinder, una notable banda de swing y junto a ellos grabó temas como I Want a Tall Skinny Papa. Llegó incluso a unirse a los Jordanaires, un grupo masculino completamente blanco, empezando con ellos a actuar para audiencias mixtas. A pesar de su fama, el racismo institucional presente en Estados Unidos provocaba, por ejemplo, que todos los restaurantes y hoteles estuvieran segregados, y que Tharpe tuviera que dormir en autobuses y recoger comida por la parte trasera de los restaurantes, ya que tenía prohibida la entrada en ellos.

Sin embargo, el espíritu en su música nunca se rompió. Pronto ganó un estatus de celebridad e incluso se convirtió en una leyenda entre los soldados negros que luchaban en la Segunda Guerra Mundial. Después de la guerra, Tharpe comenzó a trabajar con Sammy Price y produjo un famoso single espiritual, Strange Things Happening Everyday, con Decca Records. Este tema se convertiría en la primera canción gospel que se posicionó en las listas “top 10” del Rhythm and Blues en Estados Unidos. Algunos incluso argumentan que esta canción fue una de las primeras grabaciones de Rock and Roll.

Pionera también en la libertad sexual
Con tan solo 30 años, la hermana Rosetta Tharpe ya había sobrevivido a dos matrimonios -incluido uno con un predicador con el que se casó a los 19 años- y varias relaciones, tanto con mujeres como con hombres. Aunque dentro de la industria la sexualidad de la artista no era un secreto, Rosetta nunca lo hizo público. Tharpe conoció a la también cantante Marie Knight, cuando se unieron con su éxito Up Above My Head. Pronto se unieron en un dúo y comenzaron a hacer giras junto a su banda, tomando también el control de sus propias decisiones comerciales en cuanto a su carrera. Dos mujeres negras artistas y unidas sentimentalmente a fines de la década de 1940 en Estados Unidos, algo totalmente revolucionario y transgresor. También en esto, Rosetta Tharpe rompió barreras.

Portada de uno de sus álbumes con su compañera Marie Knight

Marcó un antes y un después en la música y también rompió barreras, manteniendo, a finales de los 40, una relación sentimental con una mujer.

En 1950, el dúo y la sociedad se separaron y un año después, la hermana Rosetta Tharpe se casó con Russell Morrison, su manager. La boda tuvo lugar en un estadio de béisbol en Washington D.C., con la asistencia de más de 20.000 personas pagando entrada. La boda se convirtió en un concierto multitudinario, que se grabó y con el que Rosetta lanzó nuevo disco.

En una actuación improvisada a su llegada al aeropuerto de Londres en 1957 (AP Photo, File)

Éxito en Europa
A finales de la década de los 50, el éxito de Tharpe se fue desinflando en Estados Unidos, por lo que la artista no dudó en trasladar sus talentos hacia el viejo continente. En 1964 desarrolló la que se convertiría en una de sus actuaciones más estelares: Tharpe cantó ante una multitud de gente en un andén de la estación de tren del sur de Manchester.

Tras bajar de un carruaje tirado por caballos, con ritmo de gospel y blues de fondo, Roseta accedió al andén agarrada del brazo de un joven caballero. Era un día lluvioso y Rosetta comenzó la histórica actuación con una melodía gospel: Didn’t It Rain, una historia de amor y angustia que bien podía palparse en su expresión y sentimiento, que ella misma había experimentado en su propia piel.

Tharpe continuó de gira en Europa prácticamente hasta el final de su vida. Su última actuación en directo, ante una gran multitud, fue en Copenhague en 1970. Tenía 55 años. Al poco tiempo sufrió un derrame cerebral, que le llevó a la muerte dos años después.

Al funeral de la madre del rock, aquella que había reunido a miles de personas en sus conciertos, tan solo asistieron varias decenas de personas. Pocos la recuerdan hoy como la madre del rock. Nosotros no solo queremos otorgarle ese mérito, sino que queremos además recordarla como una mujer que rompió todas las normas y ocupó un lugar privilegiado en lo más alto de la industria musical, teniéndolo todo en contra. A través de su inolvidable voz y estilo, Tharpe influyó en una generación de músicos, incluidos Aretha Franklin, Chuck Berry y muchos otros. Ella era, es y será una artista inigualable.

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