Mundo Yold. Las vacunas también han protagonizado películas pues han sido -y son- claves en la supervivencia de los seres vivos

Tarzán y la vacuna

 

 

 

 

 

Angel Domingo
27 abril, 2021

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Hoy, nuestro crítico de cabecera, Ángel Domingo, aprovecha la trama de una película de Tarzán -Tarzán en el Amazonas- para recordarnos las bondades de la vacunación masiva en momento de pandemia, y es que esta cinta del llamado Hombre-Mono aborda el miedo con el que el ser humano se ha enfrentado a los virus y cómo, solo con ayuda de la ciencia y la medicina moderna, ha podido vencerlos.

¿De verdad pensamos que somos los primeros en hacer vacunación masiva contra una pandemia? De eso nada, en el año 1967, la película Tarzán en el Amazonas (Robert Day) nos mostró la historia de la tribu guaraní-kaiowa y su supervivencia en unas tierras que, hoy en día, están dedicadas al cultivo. Como otras veces, la ficción se adelanta a la realidad.

En esta cinta, Tarzán trata de ayudar a una doctora que tiene el objetivo de curar la epidemia que sufren poblados de nativos en esa zona de Brasil, vacunando a sus habitantes.

Una vez más la ciencia se topa de frente con las supersticiones. El jefe de la tribu atribuía las muertes que estaban sucediendo en sus aldeas a una maldición del malvado señor de la guerra, con el que también se enfrenta Tarzán, y ya había aceptado que su pueblo iba a morir; pero llega la doctora e intenta convencerle de que hay un remedio eficaz.

-“No es una maldición, es una enfermedad y la doctora puede ayudar“, dice Tarzán al jefe.  La mujer saca una jeringuilla que parece no gustarle al indígena, quien habla de una “lanza de plata” y de “brujería”. Le explican que no es brujería. Para ayudar, el capitán y los tripulantes de la barcaza en la que iban navegando por el río se ofrecen a ponérsela. Pretenden que sirva de ejemplo.

Tarzán intenta convencer a los indecisos de que es bueno vacunarse. Finalmente, los nativos acceden a la vacuna después de habérsela puesto el pequeño grumete que acompaña a la comitiva protagonista, Pepe.

El filme es, en realidad, una ficción en clave documental sobre la lenta y silenciosa desaparición de los indígenas que habitaban la Amazonía brasileña, la zona denominada los Birdwatchers.

La historia de la tribu de los Birdwatchers (literalmente, observadores de pájaros) gira en torno a los indios Gross guaraní-kaiowa, que habitaban una zona del Amazonas llamada Mato Grosso do Sul, que toman la decisión de abandonar su reserva, donde apenas queda bosque, para vivir de la caza trasladándose a las tierras de sus ancestros, convertidas en campo de cultivo. Ante la falta de perspectivas, son varios los jóvenes que intentan suicidarse.

-“Y esto sucedió en Brasil, todo lo que aparece en la película es cierto”, aseguró el realizador de la película.

-“Por favor, compréndanos”, pedía entre lágrimas Eliane Juca da Silva, una de las indias que actúa en la película, en un conmovedor testimonio con el que reclamó una oportunidad para vivir de acuerdo con su cultura y sus tradiciones.

-“Somos como ustedes, comemos como ustedes y nos vestimos como hacen ustedes. Me hace llorar cuando pienso en cómo muchos de nuestros hijos mueren de hambre. Queremos tener una oportunidad. Nosotros tenemos pensamientos, ideas, un lenguaje y una religión. Nuestra tierra ya no está, pero podemos seguir adelante. Sí, soy india y estoy orgullosa de ello. Sólo queremos un pedazo de tierra para plantar. Queremos criar allí a nuestros hijos“, pedía sin contener la emoción. “Estoy feliz de estar aquí y tener esta oportunidad de hablarles cara a cara“, añadió da Silva, cuyas palabras fueron refrendadas con un aplauso de los periodistas.

El realizador viajó al Mato Grosso con la idea de rodar una película de Tarzán, con una protagonista femenina. Sin embargo, acabó filmando una trama diferente tras conocer la historia de los guaraní-kaiowá, uno de los primeros pueblos que el hombre blanco conoció cuando llegó a América del Sur, que entonces eran más de millón y medio. En la actualidad no superan los 30.000 habitantes. Su vida no sólo está amenazada por el poder de los fazendeiros, los terratenientes, sino por la deforestación, que acaba con su medio de vida.

-“No inventé mucho“, apuntó el director, quien aseguró que se limitó a recoger lo que sucedía alrededor. El realizador comentó que es escéptico con las medidas que ha tomado el gobierno brasileño para ayudar a la población nativa. El potencial económico de la agricultura es la mayor amenaza para las reclamaciones de los guaraníes”, insistió.

Ambrósio Vilhalva, uno de los líderes de la tribu y también actor de la cinta, denunció que no se haga justicia con ellos: “Los indios no tienen derechos. Nos está matando la burocracia. Los suicidios de los jóvenes se producen porque no hay justicia“.

Y, para terminar este breve artículo, destaco la lección de Tarzán hace 50 años para las personas que no quieren vacunarse contra la Covid 19. Es cierto que la rapidez con la que se ha desarrollado la vacuna del Coronavirus ha hecho que mucha gente en todo el mundo la mire con desconfianza.

La medicina y la ciencia señalan que el único modo de superar esta pandemia es vencer al virus y, a día de hoy, la mejor arma que tenemos es la vacuna.

¡Lo mismo tiene que venir Tarzán y convencernos!

Ángel Domingo Pérez

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