Mundo Yold. Te hablamos de la pionera de la aviación

Elisa Patiño, la gallega que se convirtió en la primera aviadora de Europa

 

 

Carmen Matas
25 mayo, 2021

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Diez años después del primer vuelo de la historia, una española se convertía en la primera mujer de Europa en pilotar un avión. Se la llevó una pandemia, la de 1918. Hoy te contamos la admirable historia de Elisa Patiño, otra adelantada a su tiempo, de la que poco o nada se sabe hoy en día.

El 12 de octubre de 1913, una mujer española, de nombre Elisa Patiño, levantaba el vuelo de una avioneta en la playa de Baltar, en el municipio gallego de Sanxenxo, al norte de España. Tenía tan solo 23 años, pero ya se convertía en la primera mujer aviadora de Europa, solo diez años después de que los hermanos Wright realizaran el primer vuelo de la historia.

La joven Chichana tocando el violín

Una experiencia que la situó como una pionera en el avance social de las mujeres y su camino por adentrarse en mundos que estaban destinados a los hombres. Además, si a principios del siglo XX, ver volar un avión era para muchas personas algo parecido a la magia, mucho más si se hacía a manos de una mujer. No era de extrañar que los primeros vuelos, como el de Piñeiro, congregaran multitudes. Al día siguiente de su hazaña, la prensa informaba así:

-“El pasado domingo, Piñeiro sorprendió a los vecinos de Sanxenxo con un soberbio vuelo realizado en unas circunstancias muy interesantes. A las nueve de la mañana ascendió en el aeródromo de Baltar y, tras varias interesantes evoluciones, descendió sobre la pintoresca playa de Sanxenxo. De allí partió de nuevo en su magnífico ‘Bleriot’, llevándose a la distinguida señorita Chichana Patiño, quien con admirable serenidad cruzó el aire durante unos minutos en compañía del notable aviador. Cuando descendieron, fueron objeto de una ovación”.

Con tan solo 23 años, pero ya se convertía en la primera mujer aviadora de Europa.

Otras intrépidas mujeres ya habían marcado un hito convirtiéndose en las primeras aviadoras de la historia. Es el caso de Raymonde Laroche, de la que ya hablamos en este reportaje, que en marzo de 1910 fue la primera mujer de la historia mundial en recibir una licencia de piloto. Otra avanzada a su época fue Harriet Quimby, primera mujer en obtener una licencia de piloto en Estados Unidos en 1911. Cruzó el Canal de la Mancha en 1912, siendo la primera mujer en lograrlo y convirtiéndose en todo un hito de la aviación. Todas ellas abrieron el camino de los aires, para que otras mujeres pudieran recorrerlo después.

Chichana con mantilla

Primera aviadora de Galicia
Elisa Patiño, también conocida como Chichana, nació en Pontevedra en 1890. Perteneciente a una familia de aristócratas, sus padres, Albino Patiño y Rosa Meléndez, ostentaban el título de Duques de Patiño. Por este motivo, pudo recibir una educación exquisita y se convirtió en una mujer especialmente culta y muy comprometida con las causas benéficas. Desde muy joven apreciaba expresarse a través del arte: tocaba el violín, el piano, cantaba y pintaba.

Piñeiro y su Bleriot en la playa de Sanxenxo

Tenía muy buenas dotes para el arte y desde muy joven tocaba el violín, el piano, cantaba y pintaba.

En una ocasión, el responsable de una compañía musical que actuaba en Pontevedra la escuchó cantar y le ofreció de inmediato unirse a la gira que realizaban por todo el Estado, pero ella, no muy convencida, terminó rechazando la propuesta.

La sorpresa vino cuando empezó a mostrar interés por la aviación. Todo empezó en abril de 1913, cuando aceptó el ofrecimiento del afamado piloto acrobático José Piñeiro para acompañarlo en el vuelo que emprendería desde el aeródromo que había instalado en la playa de Baltar, en Sanxenxo, para sobrevolar toda la costa ante la atenta mirada de una multitud de curiosos.

Fue la primera mujer de Galicia que obtuvo el título de aviadora, que en esa época se conseguía después de acreditar 50 horas de vuelo.

Fue su primera experiencia en el aire. A partir de ahí, acompañó al aviador Piñeiro en varias salidas, hasta que por fin, el 12 de octubre de ese mismo año, tuvo su primera experiencia en solitario como aviadora. Se convertía en la primera mujer de Europa en hacerlo y la primera mujer de Galicia que obtuvo el título de aviadora, que en esa época se conseguía después de acreditar 50 horas de vuelo.

Raymonde Laroche

José Piñeiro siempre habló de ella como “el hada de mis triunfos”, ya que con ella nunca tuvo ningún problema en su avioneta y siempre presumía de sentirse con total seguridad.

Una vida demasiado corta
En 1916 Elisa Patiño contrajo matrimonio en Pontesampaio, en el municipio español de Pontevedra, con Enrique Alcaraz, secretario de Salud del puerto de Corcubión y futuro Cónsul de Inglaterra en Barcelona. Menos de un año después, en junio de 1917, nacía su hija Lucía. Una nueva vida que comenzaba y que por desgracia se vio interrumpida de golpe. La fatal pandemia mundial de la gripe de 1918, conocida como “gripe española” acababa con su vida el 12 de abril de 1919, a los 29 años.

La fatal pandemia mundial de la gripe de 1918, conocida como “gripe española”, acababa con su vida el 12 de abril de 1919, a los 29 años.

Harriet Quimby

Se iba tras varios meses enferma, en los que había estado rodeada y cuidada por los suyos. Una valiente mujer que, a pesar de haberse ido demasiado pronto, dejó un legado de incalculable valor: el de romper barreras y conseguir traspasar con valentía los muros del ámbito doméstico para incorporarse a espacios públicos reservados tradicionalmente a los varones. Sin embargo, poco o nada se sabe de esta gran mujer a día de hoy. Su biografía fue rescatada del olvido por María Xesús López Escudeiro, una de las coordinadoras de una exposición fotográfica organizada en 2015 en Pontevedra bajo el título Do gris ao violeta -Del gris al violeta-y que se centraba en las aportaciones a la historia de las mujeres de esta región de Galicia desde la época en la que se contaba en blanco y negro, hasta la actualidad. Chichana se enmarcó en el apartado de pioneras, heterodoxas y rebeldes, de aquella exposición.

Quién sabe hasta dónde podría haber llegado esta pionera, a la que otra horrible pandemia se llevó por delante. Por suerte, nos dejó por siempre el mejor de los legados: el de ser el mejor de los espejos en los que reflejarse para todas las mujeres que vinieron y vendrán después.

¿Conocías a esta gran aviadora? ¿Sabes la historia de otras grandes mujeres que permanecen silenciadas? No dudes en compartir tus sensaciones con nosotros a través de los comentarios o en alguna de nuestras redes sociales. ¡Nos vemos muy pronto!

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