Mundo Yold. Hoy recordamos a la primera latina que triunfó en la meca del cine

Dolores del Río, la primera latina que conquistó Hollywood

Carmen Matas
3 agosto, 2020

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Mucho antes que Salma Hayek, otra actriz mexicana conquistó la meca del cine. Ella era Dolores del Río, la primera actriz hispanoamericana que llegó a la cumbre del cine: Hollywood. Su magnífica carrera como actriz abarcó casi 60 años. Hoy te contamos todo sobre ella.

Su nombre real era Dolores Asúnsolo López-Negrete, pero fue conocida internacionalmente como Dolores del Río. Esta actriz mexicana intervino en decenas de películas mudas y sonoras en Estados Unidos, México, España, Italia y Grecia, así como en programas de televisión, radio y teatro. Triunfó en el cine norteamericano en las décadas de los años 20 y 30 del pasado siglo, y fue una de las figuras más relevantes de la época de oro del cine mexicano en los años 40 y 50. Sin embargo, el nombre de esta actriz pionera es, sin duda, menos familiar para la mayoría que, por ejemplo, su contemporánea María Félix, de la que ya hablamos en Gente Yold en este reportaje.

Dolores se convirtió en poco tiempo en una gran estrella del cine

Nacida en el estado mexicano de Durango durante la Porfiriata -mandato presidencial del militar Porfirio Díaz-, la futura actriz pronto se mudaría con su familia a la capital, Ciudad de México. En 1919, cuando Dolores era una adolescente, su madre la llevó a una de las presentaciones de la bailarina rusa Anna Pavlova, de quien también hablamos aquí. La interpretación de la gran bailarina rusa fue toda una inspiración para Dolores y, totalmente embelesada por este arte, comenzó a tomar clases de danza.

Su rostro se consideró como icono de la belleza mexicana

El director de cine estadounidense Edwin Carewe la llamaba la Rodolfo Valentino femenina.

Un par de años más tarde, un grupo de damas de sociedad mexicanas organizaron un baile benéfico en el que Dolores fue elegida para realizar danzas españolas. Durante la función, la artista conoció a Jaime Martínez del Río y Viñet, hijo de la organizadora del evento, un prominente y culto caballero de sociedad, miembro de una de las familias más ricas del país. Dolores quedó cautivada con el fino y elegante caballero y la pareja comenzó un romance, a pesar de que Dolores tenía tan solo 16 años y Jaime 34. Unos meses después, la pareja contrajo matrimonio. De él tomo el apellido para su nombre artístico.

La pequeña Dolores con sus padres

De bailarina a estrella del cine
En uno de los encuentros de sociedad a los que estaba acostumbrada a asistir, la belleza de Dolores del Río llamó la atención del director de cine estadounidense Edwin Carewe, que quedó impresionado por la personalidad de la joven -a la que calificó como “la Rodolfo Valentino femenina”- y la invitó a interpretar un pequeño papel en la película que estaba dirigiendo en Hollywood. Fue el comienzo de una larga carrera en la meca del cine estadounidense.

En un número musical lleno de exotismo

Protagonizó más de 50 películas entre 1925 y 1978.

En las décadas de 1920 y 1930 su éxito en los Estados Unidos no tenía precedentes para una actriz mexicana y fue ampliamente reconocida como una de las estrellas más bellas y llamativas de la época, así como una de las actrices más importantes de Hollywood. Comenzó lo que se convertiría en una larga e ilustre carrera como actriz en la era del cine mudo.

Junto a Orson Welles

Su primer gran éxito vino en 1926 con What Price Glory?, del cineasta Raoul Walsh, quien conseguirá darle el anhelado reconocimiento en la industria fílmica hollywoodiense.

Vestida como mujer leopardo

Orgullosamente mexicana
Dolores era además, una férrea defensora de sus orígenes mexicanos. En su primera aparición en el cine en 1925, con el filme Joanna, la actriz fue presentada como española. Algo que no sentó muy bien a nuestra protagonista, que no paró hasta que consiguió aclarar y corregir el error. Asimismo, en 1935 Dolores se negó a protagonizar la película ¡Viva Villa!,ya que consideraba que era antimexicana. No obstante, fue precisamente su país de origen también la limitó enormemente a lo largo de sus carrera. Por sus peculiares rasgos físicos, los directores de la época la encasillaron en personajes muy concretos, excesivamente marcados por el exotismo de su belleza indígena. Una tendencia que se acrecentó con el inicio de las películas sonoras.

 

En uno de sus grandes éxitos, María Candelaria

A pesar de esto, del Río logró igualmente un éxito sin parangón, protagonizando más de 50 películas entre 1925 y 1978. Algunas de las más notables incluyen Birds of Paradise, de 1932, Flying Down To Rio, de 1933, y Madame du Barry, de 1934.

Regreso a México
En la década de 1940, cuando su fama en Hollywood decayó, Dolores del Río regresó a México. Allí, la actriz se convirtió en una de las más grandes leyendas de la gran pantalla. Hoy su fama perdura en el tiempo como un referente, convirtiéndose en una pieza clave de la edad dorada del cine mexicano durante este período.

Con Emilio el “Indio” Fernández, sosteniendo un retrato de Dolores, realizado por la artista Rosa Rolanda (México, 1948)

Fue un símbolo de valentía en la lucha por la liberación de las mujeres.

Fue la musa del director Emilio Fernández y protagonizó grandes películas de la época, como Las Abandonadas, en 1944, y La Malquerida, en 1949. Sin embargo, tanto a nivel nacional como internacional, Dolores del Río siempre será recordada por su papel en el clásico de 1946 María Candelaria. Un film de culto, del que Dolores estaba orgullosa.

En otro de sus papeles de exótica mujer fatal

Durante el resto de su carrera, trabajó igualmente en teatro y televisión, además de continuar con proyectos para la gran pantalla. Su legado es sencillamente increíble y sus numerosos reconocimientos lo avalan. Cuenta con una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, así como una estatua en Hollywood Boulevard, en Los Ángeles. A lo largo de su carrera recibió también cuatro Premios Ariel, los galardones cinematográficos concedidos anualmente por la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas.

Dolores del Río falleció el 11 de abril de 1983, a los 78 años de edad, precisamente el mismo día que la actriz recibía una invitación para ser una de las presentadoras de la próxima entrega de los Premios Oscar de la Academia Americana de Cine.

Junto a Frida Kalho y un grupo de amigos

Pionera y filántropa
A parte de una gran actriz, Dolores del Río fue un símbolo de valentía en la lucha por la liberación de las mujeres. Ella fue la primera actriz en aparecer en la gran pantalla con un bañador de dos piezas, así como la primera en pintarse los labios sin buscar la tradicional forma de corazón que se le daba en el cine de los años 1920. Además, fue la primera mujer en participar como jurado en el Festival de Cine de Cannes.

Con otra gran estrella, Rita Hayworth

Asimismo, del Río también es recordada por ser toda una filántropa. Fue, por ejemplo, la cofundadora de la Sociedad para la Protección de los Tesoros Artísticos de México. En 1970, colaboró con la apertura del centro para proveer el cuidado de los niños de la Asociación Nacional de Actores de México (ANDA), centro que lleva su nombre y todavía funciona a día de hoy.

¿Conocías a la actriz Dolores del Río? ¿Has visto alguna de sus películas? No dudes en compartirlo tus sensaciones con nosotros a través de los comentarios o en alguna de nuestras redes sociales.

Comentarios

  1. Nelson dice:

    Hermosa, y Lupe Vélez no es del mismo año?

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